Sobre este episodio
En este episodio más informal, Juan Pablo (desde Brasil) conversa con Saúl, un amigo actor mexicano, sobre un tema que lo había preocupado: ¿vale la pena tener una relación de pareja a los 20 años o hay que esperar hasta los 30? Juan Pablo inicialmente tenía una postura rígida de que las relaciones son una distracción de sus proyectos (Inminente, TEDx, etc.). Saúl, con su perspectiva de actor y experiencia con personajes complejos, le enseña que hay que entender antes de juzgar. Discuten cómo el amor es un riesgo como cualquier proyecto, pero hay que forjarlo (no forzarlo) como se hace con el podcast. Saúl comparte la enseñanza de su directora Fabiola Ruiz: 'el actor no juzga al personaje, lo entiende'. Aplican esto a las relaciones: primero entender, luego dialogar. JP concluye que llegó con una postura rígida pero se va con la idea de que hay que intentarlo.
Algunos momentos del podcast
El debate: ¿novia a los 20 o esperar hasta los 30?
Juan Pablo plantea el debate que ha tenido consigo mismo: ¿vale la pena conseguir pareja a los 20 o hay que esperar? Llega con postura rígida pero anticipa que cambiará.
El pregrado como limbo de bajo riesgo
JP explica que está en un momento privilegiado: el pregrado es un limbo donde puede intentar proyectos sin riesgo a sus necesidades básicas. Si falla, lo peor es aprender.
Las relaciones como distracción vs. inversión
JP ve las relaciones como distracción a mediano plazo. Saúl cuestiona: ya has cedido tiempo al amor. El intercambio en Brasil se acaba y JP experimenta con esto.
Brasil como el experimento más violento
JP describe Brasil como un crecimiento exponencial en muchas áreas: vivir solo, responsabilidades, relaciones. Crecer siempre duele.
Forjar vs. forzar: el amor como el podcast
Saúl usa la metáfora del Principito: es el tiempo que le dedicas a tu rosa lo que la hace especial. El amor es un riesgo como el podcast. Hay que forjarlo, no forzarlo.
El papel del actor: entender sin juzgar
Saúl habla de su directora Fabiola Ruiz y las obras Eda Gabler y Pedro y Joaquín. El actor no juzga al personaje, lo entiende. Aplica esto a la vida: primero entender, luego dialogar.
Analizar sin juzgar en las relaciones
JP reflexiona que juzgar primero es lo normal pero hay que separarse para entender. Es difícil pero necesario.
Cambio de perspectiva: hay que intentarlo
JP admite que estaba muy rígido. No sabe cuándo llegará esa persona, pueden ser 7 intentos o 7 mil, pero si no hay ninguno no hay nada. Aplica para todo en la vida.